
La reparación del calzado, que ahora vuelve a estar de moda, fue una actividad muy importante durante unas décadas. Además del gasto adicional que supone para la economía familiar, no es la mejor actitud si queremos conservar el medio ambiente. ¿Por qué no aprovechar un buen par de zapatos de piel de buena calidad si lo único que presentan es el desgaste de la suela o los tacones?




